Para este viaje no necesitamos alforjas.

14 Junio, 2010 · Archivado en Actualidad · Comenta 

desierto Ya falta menos para el comienzo de las anunciadas profecías, primero la reforma laboral, los recortes en prestaciones y sueldos y luego por fin la tan esperada subida del IVA.

Antes de continuar quiero insistir una vez más en los momentos extraños, por no decir decadentes en los que nos encontramos, es importante remarcarlo, creo que están en el origen y causa de la falta de soluciones,  La falta de ideas, la uniformidad, la incompetencia ilustrada, la falta de compromiso, el oportunismo y la clientela, son rasgos definitivos de nuestros tiempos, y como decía en el escrito anterior intervencionista y paternalista.

Empecemos con un supuesto, mi negocio va mal tiene muchos gastos superfluos, en absoluto dirigidos a la productividad, pongamos fiestas, coches, delegaciones ociosas, viajes, comidas, despachos con moqueta, cargos sin demasiada relevancia ni funciones pero que entorpecen la labor de los demás departamentos. Vista la situación y como disponemos de un cuerpo técnico formado en excelentes centros, hemos decidido aumentar los precios de venta para salir de esa situación, ingresando más, podremos mantener nuestra poco eficiente estructura. ¿Que como hemos tomado una medida que el mercado no aceptara? Simplemente hemos copiado la política del gobierno con la subida del IVA e impuestos.

Volvamos con la uniformidad, clientelismo y falta de ideas.  Supongo que todos hemos viajado y visitado pueblos y ciudades, hemos observado la diversidad de cada uno de ellos, pueblos o lugares con vida propia, cada uno con algo diferente, todos han ido creciendo con su propia identidad. 

Observemos ahora como ejemplo,  los pueblos alrededor de Barcelona, hace unos años sucedía lo expuesto anteriormente,  cada uno era diferente tenia identidad propia.  Ahora no. Las políticas municipales uniformes, supramunicipales, marcan la pauta, como sucede en la sociedad civil actual, los pueblos están perdiendo la identidad, las rotondas, la inserción de montículos en las calles, la colocación de hierros al paso de los coches,  el urbanismo especulador, el cobro de las multas por entes supra y la falta de compromiso hacen lo demás.  Un verdadero fiasco.

Señor Zapatero, este es nuestro Plan E, de cada día.

25 Octubre, 2009 · Archivado en Actualidad, Atajos, Piedras, Politica, Realidad · Comenta 

impuestos Recién separado,  y por tanto ligeramente desahuciado por ser hombre, y por ser hombre culpable y machista.  Empresario y por ser empresario ligeramente en apuros, aislado, rodeado y acechado por papa Estado, pendiente de él, a la espera de que gane un duro para quitárselo, porque con él pueden, con los Albertos no, pero con el si.  Son valientes y justos y cumplen con la Constitución.

Es una verdadera vergüenza, de tal calibre que no puede llamarse país a la tierra que da cobijo a quien actúa de esa forma, ni gobernantes a las personas que lo consienten, de democracia y derechos ni hablamos, no se puede en nombre del Estado democrático entrar en una casa rompiendo puertas y llevarse todo lo que hay en la despensa, si o si, sin piedad, sin posibilidad de defensa, las gallinas, los cerdos, el pan, todo, absolutamente todo lo que esa familia ha ganado a duras penas y lo único que tiene para sobrepasar el incierto horizonte. Un verdadero despropósito carente de justificación y en derecho causa justa para levantarse en justa defensa de la familia y su derecho a la vida, A LA VIDA DIGNA, por supuesto.  Y cual es la justificación de tanta tropelía y bandidaje, la suntuosidad de los palacios y castillos en cada comunidad, las grandes cenas y gestas de nuestros caballeros, las perdidas del tesoro producidas en el transporte en los carruajes llenos de agujeros y el mantenimiento de la corte y sus cortesanos, sus vicios, sus caprichos, su delicada y exquisita vida, en definitiva el mantenimiento de un falso estado de cartón piedra, basado en el cambio de las nomenclaturas con significado cruel por otras socialmente aceptadas.

Lo expuesto anteriormente lo traduciré a la situación actual de ayer mismo:  Empresario autónomo con dificultades económicas y separado, con grandes necesidades de rehacer su vida a todos los niveles. Y con grandes necesidades económicas, que suple, con extendidas jornadas de trabajo.

No puede pagar alguna cuota de autónomos,  y recibe una carta para que de forma inmediata deposite una parte de sus bienes como la furgona en la Tesorería o de forma inmediata liquide su deuda.  Opta por pagar la deuda a la Tesorería para mantener la furgona y poder trabajar, pero debido a la premura de la Tesorería se queda sin liquidez para seguir trabajando y pagar a Proveedores, el circulo ruinoso se acrecenta y la salida de tal situación se vislumbra cercana gracias a la ayuda de nuestra gran administración, El Plan E, como el séptimo de caballería llegará, pero cuando estemos todos muertos.

No hay ninguna diferencia notable entre los dos hechos, quizás el tiempo que las separa, antes se derribaba una puerta y ahora con una simple tecla de ordenador te embargan una cuenta o te bloquean la vida.  Antes eran personas y ahora son bytes.  Lo más notable es el cambio de nomenclaturas, ahora con la incorporación de la palabra “democracia”, cocinándola bien con buena propaganda se pueden cometer todo tipo de desafueros.

La culpa de tanta ineficacia, de tanta norma enrevesada, de tanto laberinto burocrático, de tanto paro, de tanto robo, de tanta tensión contenida, no la tiene solo el señor Zapatero, que tiene mucha, la tienen también los políticos que comen en la misma marmita, lo que comen en la marmita de la oposición, los funcionarios que dicen que ellos cumplen con su obligación, las asociaciones con carácter reivindicativo dedicadas en estos tiempos a hacer paellas de hermandad con el alcalde de turno, los sindicatos, los gremios… y por supuesto los ciudadanos y trabajadores por el conformismo, con la típica pregunta ¿que puedo hacer yo? es muy sencillo para todos:  cuando algo no funciona lo primero es ponerlo de manifiesto, por lo tanto lo fundamental es QUEJARSE, como cuando nos duelen las muelas, y los segundo arremangarse y ponerle solución,  ¿como? arreglando o arrancando la muela.

En eso la vida no ha cambiado nada, por mucho que la quieran inventar ahora algunos pijos de despacho.  Osea,  que ha trabajar.